La experiencia en Guatemala fue muy especial.

En principio íbamos de turismo, a conocer los lugares más recónditos del país, de la mano de nuestra amiga Myriam, que vivía allí desde hacía casi un año. Queríamos conocer sitios interesantes, pasárnoslo bien, y ver de primera mano cómo vivía nuestra amiga allí, qué amigos y trabajo tenía, y en definitiva, cómo se había montado su vida.

Myriam trabajaba en una consultora de desarrollo, y dirigía diversos proyectos de cooperación en poblados alejados en comunidades rurales. Tuvimos la suerte de conocer, ver y ayudar, aunque tan sólo fuera por un día o dos, a las personas con las que trabajaba Myriam, a quien tanto agradecían y admiraban. Para mi, que trabajo en recursos humanos fue increíble descubrir el poder de los micropréstamos en las vidas de la gente. Con un poco de ayuda y asesoría pasan a ser empresarios y a tener ingresos continuos para sus familias.

Lo que en principio era un viaje de placer, de hacer turismo y divertirnos con nuestra amiga, se convirtió en una experiencia preciosa, puesto que también pudimos ayudar y tener contacto con proyectos y gente que de otra manera hubiera sido imposible hacer.

Ya no hará falta tener a una Myriam en nuestras vidas para poder contactar con ONGs locales y ayudarlas, sino que Zuvy nos ayudará a hacerlo.

Os incluyo algunas fotos. Una recogiendo el piñón que luego transformaban en bioetanol y otra de nuestra amiga con la gente de la comunidad.

About these ads